Gallinas alimentadas con cuchiyuyo, bore, matarratón, y hasta uvas, producen huevos de alta calidad que se venden como pan caliente, convirtiéndose en un prospero negocio para un grupo asociativo de mujeres rurales del municipio de Tarqui que hoy proyectan el crecimiento de su emprendimiento.

Gracias al apoyo económico y técnico brindado por la Gobernación del Huila, un grupo de 15 mujeres rurales del municipio de Tarqui pasaron de ser amas de casa a empresarias, en un negocio que no solo da resultados, sino que se proyecta a crecer y fortalecerse.

Se trata de las asociadas a la Cooperativa Multiactiva de Mujeres, Santa Isabel, asentada en zona rural del centro poblado de Maito, quienes se postularon con un proyecto de gallinas ponedoras, y fueron beneficiadas con recursos a través del Fondo Concursal de Fomento Para la Mujer Rural, que les permitió dar un gran impulso a su negocio.

Pero no fue solo apoyo económico, pues este grupo de mujeres rurales también recibió acompañamiento por parte del equipo multidisciplinario de la Secretaría de Agricultura y Minería, conformado por expertos en medicina veterinaria, administración de empresas, economía, y psicología, quienes además de adelantar un riguroso seguimiento a la inversión de recursos, también contribuyó al desarrollo del plan de negocios que hoy está rindiendo sus frutos.

Ha sido tanto el éxito de este proyecto que comenzó con la implementación de 600 gallinas ponedoras, que hoy aspiran a aumentar ese número a 3.000 aves, debido a la alta demanda de huevos, pues con los hoy producidos no alcanzan a cubrir ni una cuarta parte de la zona donde adelantan el proceso de comercialización.

“El proyecto comenzó con gallinas ponedoras de 16 semanas de edad a las que le continuamos con el procesos de levante, previo al proceso de producción. Para el mes de diciembre de 2021 se inició el periodo de postura, que a la fecha avanza con un 70% de las aves establecidas”, comenta Luz Mery Muñoz, representante legal de la organización.

Y aunque todavía resta un 30 % de las gallinas por entrar al periodo de postura, semanalmente se recolectan cerca de 3.000 huevos, que se venden como pan caliente, pues además de la alimentación rutinaria de las aves, estas también reciben raciones de vegetales y frutas, lo que mejora enormemente la calidad del producto.

“Tenemos un producto de excelentes características ya que le aportamos a las gallinas forraje obtenido de vegetales como el cuchiyuyo, el matarratón, el bore, y raciones con uvas, para que salga un huevo de calidad, muy rico en proteínas” sostiene Luz Mery.

Pero las buenas noticias no terminan aquí, pues tras la reciente visita adelantada por un equipo técnico de la Gobernación del Huila a la unidad productiva, le comunicó al grupo asociativo que debido al cumplimiento de indicadores establecidos por el fondo Concursal de Fomento para la Mujer Rural, los recursos entregados inicialmente en modo de crédito, quedaban condonados.

Con gran emoción y vistiendo su traje blanco esterilizado como lo exigen los protocolos de certificación de la granja avícola por parte del ICA, Luz Mery Muñoz representante legal de la organización, sostiene que este proyecto le cambió la vida a las todas las integrantes de la cooperativa, quienes son en su mayoría madres cabeza de familia, pues además de representar una ocupación y un apoyo económico, también representa una oportunidad de encuentro, esparcimiento, y fortalecimiento de los lazos de amistad.

“Estamos atendiendo el hogar y estamos trabajando en casa, y este proyecto se ha convertido en una gran oportunidad para fortalecer nuestras competencias, pues algunas mujeres no tuvimos acceso a educación, pero nos sabemos desempeñar en el trabajo rural, y para eso estamos nosotras, para demostrar que sí podemos”, concluyó la señora Luz Mery.

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