Un comercio ilícito se abría paso y ponía en riesgo la vida de deportistas o personas que buscan el fortalecimiento físico. Con la apariencia de medicamentos, suplementos y anabólicos, se vendían en internet y por redes sociales mezclas artesanales y productos adulterados que, supuestamente, servían para aumentar masa muscular o perder grasa corporal.

En diligencias realizadas en Bogotá y el área metropolitana de Bucaramanga (Santander) fueron capturados 10 presuntos integrantes de esta red, entre ellos los supuestos jefes y financiadores del andamiaje criminal. En los procedimientos fue incautada más de una tonelada de medicamentos (algo más de un millón de unidades), y otra tonelada de maquinaria e insumos usados en todo el proceso ilícito de falsificación y adulteración.

Entre los elementos encontrados hay suplementos, esteroides anabólicos, hormonas usadas para el crecimiento de niños; tratamientos para el cáncer de mama y la anemia; medicinas para el desarrollo sexual, la fertilidad o reproducción asistida; y productos veterinarios.

Fiscales de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos imputaron a los detenidos los delitos de: corrupción de alimentos, productos médicos o material profiláctico; usurpación de derechos de propiedad industrial; y concierto para delinquir. Siete de los procesados aceptaron los cargos.

Mezcla peligrosa

Los elementos de prueba obtenidos por la Fiscalía General de la Nación y la Dijin, con apoyo de peritos especializados del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) y de laboratorios farmacéuticos, dan cuenta de que esta estructura, al parecer, acudía a diferentes maniobras ilegales para obtener, alterar o falsificar los medicamentos.

En algunas oportunidades habrían mezclado diferentes tratamientos hormonales y para el crecimiento infantil con productos veterinarios usados para acelerar el desarrollo del ganado.
El resultado de esta combinación (polvo, pastillas, soluciones líquidas y otras presentaciones), supuestamente, era empacado y rotulado como suplementos alimenticios, vitaminas o esteroides anabólicos, muchos de estos de marcas extranjeras.


También hay indicios de que para mejorar la apariencia de los productos presuntamente usaban harina, aceite de oliva y otros artículos. De igual manera, hay evidencia de que, al parecer, ingresaron por la frontera con Venezuela medicamentos de contrabando y vencidos; les modificaron los lotes, fechas de caducidad y otros registros, y los sacaron a la venta.


Las investigaciones permitieron conocer que todos los productos para aumentar la masa muscular, quemar grasa y mejorar el desempeño sexual, entre otros, eran comercializados en dos páginas web creadas por los supuestos cabecillas de la organización. Adicionalmente, en
las redes sociales creaban perfiles en los que promocionaban el negocio criminal.


Las entregas de cada uno de los elementos que comercializaban eran hechas a cualquier ciudad del país, por medio de empresas de mensajería y encomiendas. Este tipo de mezclas peligrosas y el consumo de las mismas podría generar daños graves e irreversibles en los sistemas renal, hormonal y hepático.


Es importante aclarar que los medicamentos para postoperatorios de cáncer de mama, supuestamente, la red delincuencial los vendía a los clientes hombres con el supuesto de que les ayudaría a evitar efectos adversos en el cuerpo o el crecimiento desmedido en los
pectorales.


Los procesados
Entre las personas judicializadas están los tres señalados cabecillas: Alison Danilo Angarita Rincón, Édgar Motta Villamizar y Oscar Yordine Albarracín Blanco. Otros procesados serían los encargados del proceso de fabricación, comercialización y transporte; además de los denominados impresores, que diseñaban cajas, empaques y otros accesorios para dar la
apariencia de autenticidad.

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