“Rino” nació el 05 de junio del 2011 en la Escuela de Carabineros de Facatativá (Cundinamarca) y trabajó durante 9 años como Canino Antiexplosivos. Allí creció, y a los 8 meses, por disposición del mando institucional fue asignado al Agente de Policía Braulio Orozco quien se desempeñaba como guía canino en la Policía de Neiva.

Después de haber sido destinado, paso a la escuela de guías y adiestramiento canino de la Policía Nacional donde comenzó la etapa de adiestramiento. En cuestión de semanas, el Agente Braulio, noto en “Rino” excelentes habilidades para olfatear y buscar, por lo cual fue entrenado en la especialidad de antiexplosivos y pasados los 4 meses de entrenamiento emprendió su servicio en la Policía de Neiva.

Este magnífico canino, hizo parte de los esquemas de seguridad de diversas autoridades en los aeropuertos, terminales de transporte, comunas y barrios de nuestra ciudad; así mismo y de forma heroica, este binomio participo en diferentes comisiones de erradicación de cultivos ilícitos en los departamentos Antioquia, Meta y bajo Cauca, en donde gracias a su pericia y excelente olfato marco los pasos seguros de 120 hombres, entre policiales y erradicadores, para sacar la operación avante sin novedad alguna.

“Rino” no es un perro cualquiera, gracias a su increíble olfato y su particular temperamento, también hizo parte de algunos de los operativos de seguridad y eventos de orden público, logrando la detección de artefactos explosivos en la zona céntrica de la ciudad de Neiva en el 2014, así como la incautación de diferentes sustancias para la preparación de explosivos en las vías de Neiva y el departamento.

Hoy “Rino” después de 9 años de servicio, recorre de nuevo las instalaciones de carabineros en el sector de Peño Redondo, ya no con objeto de olfatear y velar por la seguridad, esta vez los visita con el fin de despedirse de los Policías que lo vieron crecer y que tuvieron la fortuna de hacer equipo con él.

En medio de una ceremonia, hecha solo para él y en medio de una calle de honor, los uniformados agradecieron sus años de servicio prestado a la patria.

Su guía, el Intendente Muñoz Higuera Helmes, no pudo contener las lágrimas cuando llego el momento en que fue retirado el chaleco de servicio y traílla de “Rino”, elementos insignia del servicio del canino; instante en el que agradeció primero a Dios por haber permitido trabajar con tan excelso compañero y segundo a “Rino” por acompañarlo y compartir momentos inolvidables en su vida profesional.

“Rino” ahora será entregado en adopción a su primer guía, el Agente retirado Braulio Orozco, quien, entre sollozos, se siente feliz por tener la oportunidad de darle una jubilación digna, cargada de beneficios, amor y gratitud por sus servicios prestados a la Policía Nacional y a la Patria.

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