Diego Alexánder Silva Orozco fue capturado en San Vicente del Caguán, Caquetá, por

integrantes de la Policía Nacional ya que en su contra pesaba una orden de captura para

responder por varios delitos por los que la Fiscalía lo investiga cometidos contra una familia

en una finca ubicada en la vereda San Jorge, inspección Guacirco de Neiva, Huila en el año

2020.

El hombre fue imputado por los delitos de homicidio agravado, secuestro simple agravado,

uso de menores de edad para la comisión de delitos, hurto calificado y agravado, acceso carnal

violento y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego por un despacho fiscal especializado

de la Seccional Huila, los cuales no aceptó y fue enviado a la cárcel como medida de

aseguramiento intramuros.

La historia

Los hechos ocurrieron el 30 de diciembre del 2020 entre las 4:00 de la tarde y 9:00 de la noche

cuando tres hombres armados ingresaron a una finca en zona rural de la capital huilense y

pusieron en estado de indefensión a una mujer y dos menores de edad. Posteriormente

quienes iban llegando a la casa fueron encerrados en cuartos; a los hombres los amarraron de

pies y manos y procedieron a buscar dinero y elementos de valor que pudieran llevarse. En

total pusieron en estado de indefensión a 13 personas, entre ellas tres menores de edad.

Una de las jóvenes que se encontraba retenida fue sacada de la vivienda junto a otra persona.

Posteriormente regresó quedando en evidencia que había sido amenazada con un arma y

accedida carnalmente de forma violenta.

Los tres hombres se marcharían con tres motocicletas avaluadas en cerca de 15 millones de

pesos, aparatos celulares, joyas y dinero en efectivo. Cuando lograron desamarrarse los que quedaron dentro de la casa encontraron a Edgar Gaviria sin vida, amarrado a un árbol. Su muerte sería ocasionada por un trauma cráneo encefálico contundente y lesiones en su cuerpo.

Actividades investigativas y propias de policía judicial dan cuenta que Silva Orozco junto con dos personas más, una de ellas ya condenada a 39 años de prisión identificada como Oliverio Zea Perdomo, y un menor de edad quien se encuentra en juicio, unieron voluntades para ingresar a la finca ese día y cometer estos graves delitos atentando contra la vida, la libertad e integridad sexual, el patrimonio económico, la seguridad pública y la autonomía personal de quienes se encontraban allí.

About Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *