Uno de los ternados a la rectoría de la Universidad Surcolombiana; Nelson Gutiérrez fue señalado de pedir coima a una contratista del mismo centro de estudios. El candidato indica que todo se trata de una persecución que solo busca deslegitimizar su imagen para desistir de aspiración a la rectoría.
Muchos ya en el contexto académico y social se cuestionan sobre los nuevos señalamientos, que dejan la imagen de la universidad en la cuerda floja como centro de formación, situación a la que se suma que en día pasados fueran revelados unos audios donde se vincula a Nidia Guzmán, Julián Salas y Leonel Sanoni Charry Villalba en hechos de corrupción.
En unos documentos que ya hacen parte de un proceso de investigación ante la Fiscalía, la joven profesional médica veterinaria y zootecnista Clara Isabel Moyano Sosa indica que Gutiérrez le pedía mensualmente un porcentaje del contrato que sostenía para realizar monitoreo de plagas y enfermedades en la producción pecuaria de la zona de influencia del embalse de la hidroeléctrica El Quimbo.

Los hechos
Según indica Moyano Sosa, Gutiérrez le exigía el dinero de manera presencial o a través de llamadas telefónicas cada mes.
Es así, como a través de conversaciones vía WhatsApp el pasado 31 de agosto de 2018, clara Isabel indicó que Gutiérrez le recordó que solamente disponía de $2.200.000 y que el dinero por encima de ese valor debía entregarlo para estos supuestos gastos, en este caso, compra de una dotación.
Las pruebas de los señalamientos fueron entregadas a las autoridades, en donde demuestra que mes a mes, desde la firma del contrato y mediante transferencia bancaria le entregaba el porcentaje de su sueldo, tal y como el hoy candidato a la rectoría de la USCO le indicó desde el principio.


A estos aportes que de manera obligada debía hacer de su salario como contratista, en mayo de 2019, según se evidencia en la denuncia, Gutiérrez Guzmán, le indicó que debía entregarle un valor de $100.000 mil pesos del mismo salario para la reparación de una cámara fotográfica del proyecto, que fue realizado en un local del centro Comercial Los Comuneros de Neiva, afirmó Moyano.

Revela además que, el 11 de septiembre de 2019, Castro Cabrera le indicó que por orden del docente Gutiérrez, debía comprar la dotación para cuatro personas que hacía parte del proyecto, por un valor de $558.090.
En su opinión, y bastante molesta por la situación, la denunciante expresó que “Me parece que este candidato no debería ocupar un cargo como rector; porque él sabe y tengo cómo probar todo, de que, por órdenes de él, a través del contratista Daniel Mauricio Castro Cabrera, me sacaban ese dinero y nunca tomó las medidas necesarias. Siempre me decía que me calmara, que eso no podía salir a luz, que tuviera paciencia y hasta en algunas ocasiones, me habló de que le hiciera un descuento de lo que él me sacaba. Yo ganaba $3.200.000, de esa cantidad de dinero, pagaba mi seguridad social ($380.000), yo me quedaba con $2.200.000 y el resto tenía que regresárselo; eso lo hice durante 9 meses”, indicó Clara Isabel Moyano Sosa, médica veterinaria -Zootecnista.


El señalado se defiende
Por su parte, el hoy candidato Gutiérrez Guzmán frente a la situación que se hizo pública a través de medios de comunicación nacionales y locales, se defendió, mediante comunicado, argumentando que los señalamientos se deben a intereses oscuros de alejar su nombre de la aspiración a la rectoría del centro de estudios.


“Eso obedece a unas acciones sistemáticas y repetidas como candidato a la rectoría de la Universidad Sur colombiana con el propósito de que mi nombre sea retirado de la terna, de sacarme de mi aspiración, lucha por la aspiración a la rectoría, es por eso que se han venido estructurando a la luz pública una serie de denuncias, panfletos y audios que simplemente quieren deslegitimar mi nombre de aspiración a la rectoría, he estado presto a los medios a presentar mi cara y aclarar la situación, lo que pasa es que es una situación que esta en una denuncia y me toca respetar el debido proceso, y no puedo entregar detalles”, puntualizó.
Asimismo, fue enfático en afirma “que estoy tranquilo, que mi conciencia está tranquila y que siempre he obrado con rectitud y estoy dispuesto a dar las declaraciones que sean del caso. Como he actuado es conforme a la Ley y los principios morales”.
En el caso, serán las autoridades las encargadas de establecer la verdad absoluta. Lo que queda claro para la opinión pública es que la Universidad Surcolombiana, está enmarcada en campaña política oscura, donde se muestra que a como dé lugar los deseos de poder y deseos de manejo de los recursos; uno de los más generosos de la región puede llevar a candidatos, contradictores y seguidores a emplear las estrategias que sean para alcanzar la meta.
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