El exfutbolista argentino Diego Armando Maradona sufrió un infarto en su casa y falleció este miércoles a los 60 años, mientras se recuperaba de una operación realizada días atrás tras un hematoma subdural en la cabeza, según reportan varios medios argentinos.

Maradona había sido intervenido quirúrgicamente y la operación había salido bien, aunque según su médico había tenido durante su internación problemas de abstinencia al alcohol. De todos modos se recuperó y recibió el alta pocos días después. La situación generó incluso una reconciliación con sus dos hijas mayores, Dalma y Gianina, con las que estaba distanciado hace añgunos años.

Según se supo tras esa reciente internación, Maradona también había padecido depresión durante el aislamiento obligartorio decretado por el covid-19.

Tras varios años de adicción a las drogas, Maradona había controlado ese aspecto de su vida, aunque tenía problemas con el alcohol y medicamentos. Además, el bypass gástrico realizado en 2005 le había generado varios problemas, incluidos sagrados estomacales, por lo que se tuvo que volver a someter a otra operación en 2019.

Maradona era actualmente entrenador de Gimnasia de La Plata, aunque eran sus ayudantes quienes llevaban adelante la mayor parte del trabajo.

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