La masacre de Bojayá ocurrió el 2 de mayo de 2002 cuando un cilindro bomba de las Farc cayó en la iglesia donde se refugiaban civiles, 102 personas murieron en la masacre de Bojayá.

Un grupo de cinco organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos advirtieron que a 20 años de la masacre de Bojayá, Chocó, la región y sus habitantes están nuevamente expuestos a una posible nueva tragedia.

Este lunes 2 de mayo se cumplen 20 años del peor día en la historia de Bojayá, cuando murieron 102 personas, entre adultos y niños, en un ataque que se le atribuyó a la entonces guerrilla de las Farc, por lo que distintas organizaciones rendirán homenaje a las víctimas y sus familias.

Este domingo, el Sistema Integral para la Paz, la Iglesia de Chocó, la Oficina en Colombia de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Codhes, expidieron un comunicado en donde piden atención a la comunidad del territorio.

“Sobre la actual situación del territorio las instituciones y organizaciones que acompañamos y apoyamos a las víctimas y a las comunidades urgimos por la protección de la vida de los habitantes de esta zona a través de: la presencia integral del Estado, la reparación colectiva, la plena implementación del Acuerdo de Paz –en particular el capítulo étnico-; la garantía de los derechos económicos, sociales y culturales de la población; la búsqueda de las personas desaparecidas en razón del conflicto armado, así como por hechos posteriores a la firma del Acuerdo de Paz; y el desmantelamiento de los grupos armados no estatales”, indicó el pronunciamiento.

Para el lunes el Comité por los Derechos de las Víctimas de Bojayá, junto a autoridades étnico territoriales organizan un homenaje a las personas que perdieron la vida y un conversación para debatir y exponer la situación de derechos humanos en el territorio ante las denuncias de homicidios, amenazas de muerte, ataques, reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes, desplazamientos forzados, confinamientos, restricciones a la movilidad y desapariciones forzadas, entre otras violaciones.

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