La entidad de control no pudo encontrar pruebas que relacionaran a las exministras o sus familiares con el escándalo de los sobornos

La Procuraduría General de la Nación acaba de declarar que no fueron probados los cargos que se habían formulado contra la exministra de Educación, Gina Parody D’Echeona, y su pareja, la exministra de Transporte, Comercio, Industria y Turismo, Cecilia Álvarez Correa Glen, de modo que ambas fueron declaradas inocentes.

Las exjefes de cartera eran acusadas de haber incurrido en un conflicto de intereses: se les señalaba de haber tomado decisiones desde su posición de poder para favorecer que a una sociedad, de la cual ellas eran representantes legales, se le entregara la concesión del puerto fluvial de Gamarra, en el departamento del Cesar.

De forma específica, las habían acusado de participar en dos Consejos Nacionales de Política Económica y Social (CONPES): el 3578 de 2013, que discutió planes para recuperar la navegabilidad del río Magdalena, y el 3571, que declaraba de importancia estratégica el proyecto vial Autopista Ruta del Sol. Según la Procuraduría, habría una dudosa aprobación del documento CONPES podría beneficiar a su familia, que hacía parte de la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena S. A.

La Procuraduría sí comprobó que los hermanos Parody eran accionistas de una sociedad que luego fue escogida por Cormagdalena para llevar a cabo el puerto fluvial.

No obstante, dicha elección ocurrió varios meses después de la participación de las exministras en las mencionadas sesiones de CONPES, en las cuales se emitió una resolución vinculante antes de establecer peajes en la transversal Río de Oro-Aguaclara-Gamarra. Además, los dos documentos se elaboraron en 2013 y ellas dos asumieron sus ministerios en 2014.

El organismo de control concluyó que ninguna de las dos exjefes de cartera incurrió en conflicto directo de intereses y, “por tanto, no se cumplían las condiciones para determinar un conflicto de intereses y la comisión de una eventual falta disciplinaria”.

Esta decisión no fue apelada por quienes interpusieron el recurso legal, de modo que el fallo disciplinario proferido por la Sala Disciplinaria de Juzgamiento de Servidores Públicos de Elección Popular quedó en firme.

¿Volverán al país?

Desde la renuncia de Parody y Álvarez al gabinete de Juan Manuel Santos, han vivido juntas en el exterior. Las investigaciones contra ellas a propósito del caso Odebrecht iniciaron en 2017 y Parody siempre aseguró que era inocente. En una entrevista que dio en julio de 2021 a Blu Radio, a propósito de su primera obra literaria, dijo:

“A los colombianos que nos están escuchando, quiero ratificarles que siempre, tanto Cecilia como yo, hemos actuado con total honradez en nuestra vida pública, en nuestra vida privada, y espero en esas instancias judiciales poder confirmar esa inocencia”.

No obstante, la misma Parody ha mencionado que no tiene interés en radicarse de nuevo en el país, mucho menos de reiniciar su vida política, que terminó de tajo tras el escándalo de las supuestas cartillas de ideología de género, un rumor esparcido por sectores de derecha de toda América Latina.

“Fue dramático personalmente, muy doloroso dentro de mi vida personal. Fueron al Ministerio de Educación a hacer un exorcismo. Fue dolorosísimo. En ese momento decidí que no quería seguir en la política, que todo tenía momentos. Que hay capítulos que se abren y se cierran”.

En una entrevista con el periódico El Tiempo, justamente dentro de las promociones del libro, Gina negó rotundamente tener intereses en volver a hacer política. Parody enfatizó, “no hay el menor riesgo, ese es un capítulo completamente cerrado con ese episodio doloroso, con una herida muy grande en su momento con las cartillas y las manifestaciones. Ahí tomé la decisión de no volver a la política”.

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