Obedecía órdenes de alias ‘Contador’, quien lo designó el enlace con alias ‘Iván Mordisco’ y ‘Gentil Duarte’ para las negociaciones con las bandas de narcotráfico de México.
La operación fue adelantada por tropas del Gaula Militar de la Novena Brigada y unidades del CTI de la Fiscalía General de la Nación.

Labores de seguimiento, inteligencia y recolección de material probatorio, concluyeron con la captura en Florencia, Caquetá, de Anderson Arriguí Jiménez, integrante de la Red de Apoyo a Estructuras Residuales del Grupo Armado Organizado residual Los Contadores.
Rene o el Gordo como se le conoce en la estructura armada ilícita, tenía vigente orden de captura por los delitos de concierto para delinquir, homicidio agravado, tráfico, fabricación y porte de estupefacientes, fraude procesal, falsa denuncia, falsedad en documento y enriquecimiento ilícito, siendo capturado tras orden de allanamiento a lugar de residencia.
Durante la operación le fueron incautados siete celulares, dos memorias USB, un DVR de cámara, un computador portátil, una cámara digital, cuatro chapuzas para armas de fuego y un porta proveedor para pistola
El hombre de 33 años, ocho de ellos al servicio de la organización armada ilegal, tenía como área de influencia los departamentos de Caquetá, Nariño, Valle del Cauca y Huila en donde realizaba actividades ilícitas para contribuir al fortalecimiento financiero, la expansión territorial y la seguridad de los cabecillas.

Según las labores investigativas, alias René o el Gordo, cumplía misión como testaferro, responsable del desplazamiento forzado de familias en Tumaco Nariño para el posicionamiento territorial y obedeciendo órdenes emitidas desde la cárcel por alias Contador, comercializaba clorhidrato de cocaína con las bandas de narcotráfico de México; gran parte del estupefaciente lo canjeaba por material de guerra que posteriormente enviaba a la costa pacífica nariñense.
La captura se traduje en un golpe contundente a esta estructura residual que ve directamente afectado su sistema de finanzas, el que se soporta en el negocio del
narcotráfico, así mismo, trunca sus planes de presencia y control en los corredores estratégicos que conectan Caquetá y Nariño con el litoral pacífico, pierde capacidad de negociación con las bandas extranjeras y su rentabilidad para la ejecución de atentados contra la Fuerza Pública y la población civil.

Así mismo, con la captura de esta persona, la estructura residual se vea afectada toda su cadena criminal al perder el mando sobre las milicias populares encargadas de la inteligencia delictiva, así como del componente armado que ve neutralizados sus planes del fortalecimiento en armas.

Un resultado que afecta todo su andamiaje criminal y que permite enviar un mensaje de seguridad y de trabajo articulado para poner tras las rejas a quienes pretenden desestabilizar el orden público en el país.
