Aunque algunos de los detenidos fueron afectados por la inhalación de humo, por fortuna, no se reportaron personas muertas o heridas.

Durante la tarde del domingo, en la estación de Policía que se ubica en Las Américas, en el nororiente de Cali (Valle del Cauca), se reportó un incendio, que, por fortuna, no dejó muertos o heridos.

“Alrededor de las 3:30 de la tarde se presentó la configuración de la estación de Policía municipal. Teníamos allí 49 personas retenidas las cuáles fueron desalojadas de inmediato por parte del personal que estaba en servicio”, informó el general Juan Carlos León, comandante de esa institución en la capital vallecaucana.

Aunque la conflagración llegó a ser considerable, las personas que se encontraban en la sede policial no sufrieron mayores mayores problemas tras el incidente.

“No tenemos ninguna afectación a personas, ni a retenidos, ni a miembros de la Policía. (Ellos fueron) revisados por personal médico de Bomberos. Algunos alcanzaban algo de humo, pero ya están totalmente estables y no tienen ninguna complicación y vamos a empezar a llevarlos a otras unidades policiales ”, agregó el oficial.

En esta ocasión el incendio no habría sido provocado intencionalmente, sino que al parecer se trataría de un hecho fortuito que es investigado por loe organismos de rescate.

“Estamos ya mirando directamente como bomberos qué ocasionó este incendio. Preliminarmente estamos manejando (la hipótesis) de una situación de un cortocircuito”, concluyó el general León.

Este sería la segunda conflagración que se reporta en una estación de Policía en Cali, aunque en esta ocasión no sería por causas humanas, a diferencia de lo que ocurrió el pasado fin de semana en la estación del sector del Lido, en el sur de esa ciudad, donde se reportaron dos conatos de incendio en medio de motines de los privados de la libertad que se encontraban en el lugar.

“En la tarde del viernes y en la madrugada del sábado hubo dos intentos de fuga en la sala de detenidos. Estos hechos fueron controlados por los policiales inicialmente y posteriormente con el apoyo de la unidad móvil de antidisturbios quienes oportunamente pusieron a salvo a todos los implicados quienes incendiaron colchonetas y algunas prendas con el fin de escaparse de este sitio”, informó el coronel Nelson Zabala, jefe operativo de la Policía de la capital vallecaucana.

La situación incluso provocó que los organismos de emergencia tuvieran que acudir al lugar para controlar las llamas y se produjera una tragedia como la que se registró en la cárcel de Tuluá a finales de junio.

“Posteriormente en el lugar hizo presencia el Cuerpo Oficial de Bomberos quienes ayudaron a extinguir la conflagración y prestaron atención médica a algunas de las personas privadas de la libertad quienes tenían algunas afecciones respiratorias. Afortunadamente, de todos estos casos no hay ninguna situación grave que lamentar”, dijo el oficial.

El coronel Zabala recordó que en las sedes de los uniformados que hay en Cali tienen una situación alarmante con la sobrepoblación de detenidos.

“Insistimos en que las instalaciones, las dos salas de retenidos que tenemos allá tienen un cupo máximo de 15 personas actualmente tenemos 109. Esto obviamente corresponde al 726 por ciento de hacinamiento. La Policía Metropolitana de Santiago de Cali ha gestionado con el Inpec el traslado de 1.248 personas de enero a la fecha, sin embargo, todavía tenemos 2.159 en las diferentes estaciones de Policía”, reiteró el uniformado.

Sin embargo, Zabala reconoció que luego de la tragedia que se ocurrió en Tuluá se han estado fortaleciendo las protocolos de seguridad para evitar una situación similar.

A propósito de lo ocurrido en ese penal, esta semana se conoció que murió otro privado de la libertad, lo que incrementó el saldo a 57 víctimas mortales.

El caso más reciente es el del recluso de 33 años, John Anderson Coque, quien falleció en el Hospital Tomás Uribe Uribe. El interno estaba en Unidad Cuidados Intensivos (UCI) después de sufrir graves lesiones por la conflagración en el centro penitenciario.

El pasado 27 de julio también murió otro recluso: Juan David Ceballos, un joven caleño de 20 años. El preso tuvo varias cirugías debido a que el incendio le provocó graves lesiones cerebrales y un trauma craneoencefálico. Los reportes indicaron que en el centro hospitalario realizaron un procedimiento de urgencia, pero el paciente no logró sobrevivir.

El Espectador informó que realmente el incendio no se provocó durante un motín, sino un enfrentamiento entre dos reclusos del pabellón 8 por el poder dentro del centro carcelario. El ministro de Justicia, Wilson Ruiz, confirmó esta versión asegurando que “fue una discusión de internos que termina generando la conflagración”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.